Yo no creo que el niño tenga hambre espiritual…

porque el niño ya es en sí la esencia de la espiritualidad”.

Maria Montessori

María Montessori fue una mujer profundamente espiritual.  Entendía que el desarrollo espiritual debía ser la fuente y el motor de la construcción de un mundo de paz, basado en el amor a los seres humanos y la naturaleza de la que forma parte. Por eso es que, en el centro mismo de su visión educadora planteó la necesidad de formar niñas y niños capaces de comprenderse en armonía con el universo, el entorno natural y los otros seres humanos, presente en pilares de la educación Montessori: la Educación Cósmica y la Educación para la Paz.

En este contexto, el martes 3 de agosto, el Departamento de Filosofía y Espiritualidad, realizó un Taller de Espiritualidad, dirigido al equipo docente de nuestro colegio, con el fin de reflexionar sobre la propuesta espiritual de nuestro colegio y su raíz profunda en la visión Montessoriana y cómo habla e interpela a la educación del siglo XXI.