Nuevamente nuestro colegio tuvo instancias de vinculación con el Centro Educacional Valle Hermoso de Peñalolén, con el que realizamos constantemente diversas actividades. 

En esta ocasión, una de las ideas de esta acción fue sacar a los estudiantes del día a día e insertarlos en contextos en los que puedan ser un aporte y que les entreguen miradas diferentes. 

“Los objetivos que trabajamos ahí tienen que ver con salir de nuestra zona de confort, con la organización de parte de nuestros estudiantes para poder brindar talleres en Valle Hermoso, reconocer que somos un eslabón de un organismo que es mucho más grande y que tiene que ver con una comunidad completa”, explica Cristián Clavo, guía jefe del departamento de Lenguaje.

La actividad se organizó a través de cinco talleres, uno de fútbol, uno de juegos deportivos, uno de cocina, uno de cerámica y otro de jardinería. El Iº A del Epullay se dividió en esos cinco grupos y, en Valle Hermoso, también se dividieron en cinco grupos para trabajar esos temas con los estudiantes. 

Hubo una clara metodología Montessori al levantar esos espacios y al trabajarlos, con independencia y autonomía por parte de los estudiantes, como por ejemplo en la manera en que se pide silencio, la forma en que se piden los materiales, etc. Se trabajó la humildad, el respeto, como temas centrales, la actitud de servicio, entre otros. 

“Fue una super buena experiencia, hace rato que no salíamos. Pero los niños se manejan bien cuando están fuera del colegio. Hubo mucha empatía, fue muy bonito ver cómo abordaron la actividad. Quedamos muy contentos, los papás se involucraron a través del transporte”, dice Cristián Clavo. 

Una gran experiencia.