Tomás Roberto Echeverría Hidalgo
10/10/2001 – 02/10/2019
Llegaste al colegio muy pequeño, a Casa de los Niños cuando tenías 5 años de edad. Desde aquel momento, comenzaste a hacerte visible, a mostrar tu personalidad única y especial. A lo largo del tiempo fuiste creciendo, física y emocionalmente y jamás tuviste reparos para compartir tu alegría o para conversar con quien fuera que se cruzara por tu camino, ya fuese un compañero, un profesor, un auxiliar o un papá que anduviese por el colegio.

Hoy que te despedimos nos quedamos con lo mejor de ti, con tu alegría, con tus ganas incesantes de sonreírle a la vida y con la inocencia que tantas veces nos hizo reír y disfrutar de un buen momento a tu lado.

Estamos golpeados, tristes y cabizbajos, pero tu partida nos invita a reflexionar en lo importante que es vivir el hoy, disfrutar cada momento, mirar la vida con simpleza y creer en que lo más importante es ser felices. Tu constante alegría e inocencia son el recuerdo más vivo que podemos tener de ti y es lo que debe motivarnos a seguir adelante a pesar del dolor.

Tu partida nos une como comunidad y nos insta a mirarnos con cariño, el mismo con el que tú nos mirabas.

Tu recuerdo permanecerá imborrable en nosotros. Tenemos la certeza de que la luz que entregabas día a día nos seguirá guiando para ser mejores, para seguir tu ejemplo y para mirarnos, los unos a los otros, con amor y franqueza, así como tú lo hacías.